Rehabilitar no es solo conservar. En la arquitectura contemporánea, especialmente en el ámbito público, la rehabilitación se ha convertido en una herramienta estratégica para actualizar infraestructuras existentes, adaptarlas a nuevas normativas y dotarlas de una segunda vida útil, más eficiente, accesible y alineada con las necesidades actuales.
Cada edificio público rehabilitado es una oportunidad para recuperar valor urbano, reducir el impacto ambiental y reforzar la identidad del lugar. Escuelas, mercados, centros de salud, espacios culturales o administrativos: todos pueden evolucionar sin renunciar a su esencia.
Rehabilitación con visión
Las actuaciones de rehabilitación ya no se limitan a arreglar lo que se estropea. Hoy hablamos de intervenciones integrales que mejoran la envolvente térmica, optimizan instalaciones, incorporan energías renovables, actualizan accesos, abren patios, rediseñan recorridos o reconfiguran espacios según un nuevo programa funcional.
El objetivo es doble: reducir el consumo energético y mejorar la experiencia de uso. Y para conseguirlo, es clave una mirada técnica que combine sensibilidad arquitectónica, conocimiento normativo y compromiso con el contexto social.
Nuestra experiencia
En MAD hemos abordado diversos proyectos de rehabilitación de edificios públicos con este enfoque: transformar sin borrar, actualizar sin desvirtuar, mejorar sin perder identidad.
Uno de los ejemplos más recientes es la reforma del Mercado de Abastos de Cuevas del Almanzora, donde se ha renovado un espacio histórico para devolverle vitalidad comercial y urbana, respetando su valor simbólico y mejorando su funcionalidad y sostenibilidad.
Porque creemos que el futuro de nuestras ciudades también se construye a través de lo que ya existe.
